Barcelona lo tiene todo y es una ciudad a la que no me canso de volver. Recomiendo
volar al aeropuerto del Prat ya que se accede fácilmente al centro de la ciudad
en tren. Lo ideal es comprar un billete de 10 viajes por 10 euros en las
taquillas de la estación que podrás utilizar para viajar en tren, metro o autobús.
En mi primera visita en 2004 alquilamos un piso con http://www.homelidays.es/ cerca de la
Sagrada Familia, al ser un grupo grande de amigos fue una opción muy económica ya
que pudimos cocinar en lugar de salir fuera. La segunda estancia en Barcelona en
2006 fue con un pequeño grupo de amigas y decidimos pasar dos noches en Hostal
Plaza al lado de Plaza Catalunya, ideal para poder caminar a todos los sitios más
destacados y ahorrar tiempo. Sinceramente la ubicación es buena pero el hostal
es muy básico y no lo recomiendo salvo que vayas con un presupuesto muy
ajustado. En mi última visita a la ciudad en octubre este año con mi novio elegimos
un hotel a medio camino entre el Barrio Gótico y la Barceloneta http://www.hoteldelmarbarcelona.com/en/.
Nuestra habitación era muy pequeña pero limpia y tenía una maravillosa terraza
con mesa y tumbonas con vistas al puerto. Fue la mejor opción ya que pudimos ir
a la playa un par de días y visitar el centro de la ciudad caminando.
Este fue el itinerario que seguimos durante los cuatro días en la ciudad.
Hay que tener en cuenta que al vivir en Londres decidimos disfrutar del buen
tiempo y la playa en lugar de visitar otros puntos de interés de la ciudad o
salir de fiesta alguna noche.
Día 1. Desde el Prat cogimos el Cercanías hasta Paseo de Gracia y allí cogimos
el Metro L4 hasta Barceloneta. El hotel está literalmente a dos minutos de la estación.
Todavía quedaban un par de horas de sol así que fuimos dando un paseo hasta la Barceloneta,
nos dimos un baño y nos relajamos en playa hasta la puesta de sol. De vuelta al
hotel vimos un chiringuito playero llamado Makamaka http://www.makamaka.es/ con muy buen
ambiente y decidimos quedarnos allí a tomar algo y cenar. Es un poco caro
comparado con otros sitios en Barcelona pero una ganga respecto a Londres, muy
recomendable.
Día 2. Tras desayunar en nuestra terracita del hotel pasamos toda la mañana
en la playa. Parece mentira que hiciera casi 30 grados a mediados de Octubre. A
mediodía fuimos de tapeo y tras dar varias vueltas dimos con un bar en la Plaza
del Poeta Bosca en el que solo había gente local. Tomamos jamón acompañado de
pan con tomate, bombas y tortilla de patatas, queríamos pedir cerveza pero el dueño
del local nos invitó a un vasito de vermut y no pudimos resistirnos a bebernos
casi toda la botella. Aún sigo sin saber que lleva exactamente pero está buenísimo.
Por la tarde visitamos Mont Juic, desde donde hay muy buenas vistas de la
ciudad y un atardecer precioso. Esperamos al espectáculo de luces de las fuentes
pero la verdad que fue un poco agobiante con tantos turistas.
Tras el parque fuimos al Museo de Arte Moderno donde haríamos un tour por el
Raval. Si te gusta el graffiti es muy recomendable. http://barcelonastreetstyletour.com/
Terminamos cerca de las Ramblas y decidimos dar una vuelta y cenar por el
barrio Gótico. La Catedral del Mar estaba en obras pero aun así merece mucho la
pena ir de noche y ver el ambiente por las calles y terracitas del centro.
Día 4. Nuestro último día fue bastante intenso: hicimos una ruta a pie por el
Barrio Gótico, paseamos por las Ramblas, tomamos unos zumos naturales en el
mercado de la Boqueria, pasamos Plaza Catalunya y subimos por paseo de Gracia
hasta la Sagrada familia. Habíamos reservado los tickets por internet (14 euros
sin guía), sin duda todo un acierto al ver la interminable fila para sacar
tickets. Que decir de la Sagrada Familia, es totalmente imprescindible si
viajas a Barcelona, impresionante.
Y no podíamos marcharnos de la ciudad sin ver el atardecer desde la
Barceloneta, sabiendo que no veremos la playa o disfrutaremos de sol y calor en
muchos meses. La vuelta al aeropuerto fue muy rápida y no podíamos creer que no
hubiéramos gastado todos los tickets! Se los dimos a unos turistas que estaban
esperando a comprar los suyos y pusimos rumbo a Londres.